Nueva derrota en casa, en esta ocasión ante el Servigroup Peñiscola Globeenergy FS que se lleva los tres puntos ante el conjunto dirigido por Santa, tras un emocionante y vibrante encuentro, donde los nuestros merecieron mejor suerte y no supieron controlar una mala situación en la recta final del primer tiempo.

El partido fue de igual a igual desde el comienzo, sin un claro dominador y donde los visitantes intentaban ser más directos de cara a portería, mientras que nosotros buscábamos más nuestro juego para conseguir el objetivo del tanto a favor. El marcador se decantaba por el lado visitante a falta de 5:30 para el descanso, en una desafortunada jugada donde Guille se caía al suelo y un balón al segundo palo era aprovechado por Luciano Gauna para marcar el 0-1.

Mazazo para el FS Móstoles, que estuvo unos minutos muy perdido viendo fantasmas de jornadas anteriores y sin saber reaccionar al tanto en contra, no sólo en la pista sino también en la grada que enmudeció tras la ventaja visitante. Las desgracias no vienen solas y a falta de treinta segundos penalti muy riguroso, por no decir inexistente de Hugo que permite a Paniagua poner el 0-2 en el luminoso. Falta y pena máxima muy discutida por todo el banquillo y que dejaba a Hugo muy acelerado en pista y eso nunca es bueno, más cuando no sabes controlarte y así fue como el mismo Hugo con una entrada muy fea permitía a Paniagua volver esta vez al punto de doble penalti y poner el 0-3 a quince segundos del final.

Mucho daño para la segunda parte en contra y momento para el descanso con la sensación de haber sido muy seriamente perjudicados por la dupla arbitral, que en general, a lo largo de los cuarenta minutos tuvo decisiones muy criticadas por ambos equipos y que solucionaron todos los problemas con una cantidad exagerada de tarjetas amarillas en ambos bandos, en un partido sin entradas peligrosas, si salvamos, tal vez la de Hugo en la jugada del doble penalti que le costo, además la roja directa.

La segunda parte fue claramente local, salimos a por la remontada desde el pitido inicial, con un Asensio tirando de casta y voluntad, con Alex y Cristian siendo claramente muy desbordantes y con los demás sumándose poco a poco a la buena inercia de sus compañeros. Íbamos a más cada minuto que pasaba, pero las ocasiones no eran claras al principio y cuando empezaron a serlo un gran Mati Strada bajo palos lo solucionaba todo y cuando no era él, ahí estaba el capitán Orzáez para sacar el balón bajo palos una y otra vez.

Doble amarilla a Santa, para complicar aún más la situación, con catorce minutos por delante, que para quien les escribe estas líneas es más que discutible, dos amarillas por hablar con el arbitro, sin aspavientos, siendo muy comedido en la forma de dirigirse y recibiendo sendas reprimendas, cuando hemos visto a banquillos visitantes rodear al arbitro correspondiente y no sufrir ningún castigo, pero hoy el daño ya estaba hecho y había que seguir intentando la remontada.

Por fin llegaron los goles, primero un gran tanto de un soberbio Cristian, que revolucionaba a la grada y dejaba muy tocado y sin ideas al rival, que se veía avasallado por nuestros chicos y hacía presagiar que el segundo tanto estaba cerca. Era tanto el desconcierto en las filas del Peñiscola que su entrenador solicito el tiempo muerto para corregir a los suyos, pero el balón no salía y el FS Móstoles seguía moviendo y creando peligro, evitando que los visitantes recuperasen el balón y no fue hasta que Lázaro marcara el segundo desde el punto de penalti que Valladares pudo disponer de sesenta segundos para hablar con los suyos.

Con el 3-2 en el marcador juego de cinco rival sin peligro y que rápidamente desapareció, porque no creaba la superioridad deseada y a falta de tres minutos era Asensio quien salía con la camiseta de portero jugador en busca del un empate que nunca llegó.

La próxima semana viaje a Ferrol, donde nos mediremos a otro de los equipos de la zona alta el O Parrulo Ferrol FS, donde llegaremos en posición de descenso, pero que nadie dude que no nos vamos a rendir nunca, no nos vamos a rendir nunca.